Caballo criollo colombiano

El caballo criollo colombiano es un digno descendiente de razas españolas. Para los jinetes y criadores, es un ejemplar excepcional, ya que por naturaleza, es de buen comportamiento, y su personalidad es tan dócil y tranquila, que no suele estremecerse ni ponerse nervioso.

Origen del Caballo criollo colombiano

Los orígenes del caballo criollo colombiano se remontan a la época de la conquista y colonización, en el año 1509. Alonso de Ojeda introduce caballos traídos de España al territorio colombiano a través de la costa caribeña. A partir de este momento, fueron ingresando desde otras regiones al país. Los animales se aclimataron y desde entonces se fue incrementando su población.

Caballo criollo colombiano

Sin embargo el caballo que se observa hoy no será idéntico a aquéllos que sembraron la base genética de la población equina, ya que por diferentes circunstancias se fue cruzando para obtener mejoramiento de razas, lo que ha dado por resultado cuatro variantes: paso fino, trocha por desplazamiento, trote y galope y trocha y galope.

Crianza

El caballo criollo colombiano actualmente cuenta con inmejorables condiciones para su cría y desarrollo. Las asociaciones de paso existentes en el país velan por el cuidado y mejora de la raza. A tales efectos y en sincronía con los criadores de animales fomentan la vigilancia veterinaria para evitar enfermedades, una nutrición balanceada, mecanismos de reproducción y bancos de espermas, en función de fortalecer todo lo relacionado con la sanidad equina. En paralelo se activan programas de capacitación de personal técnico en el manejo de caballos criollos colombianos.

Caballo criollo colombiano

La cría sobre criterios modernos y apoyados en tecnologías de punta busca evitar a los caballos incomodidad física, dolor, miedos o estrés, pero sobre todo un equilibrado aporte nutricional.

Comportamiento del Caballo criollo colombiano

El caballo criollo colombiano es un animal dócil dada su frecuente interacción con los seres humanos, lo que lo hace un ser manso, no muerde a los jinetes, no daña las riendas, tampoco las monturas, es difícil de asustar, su paso es firme y equilibrado, escasamente tropieza y da seguridad a los noveles jinetes que se estrenan en faenas deportivas tales como la equitación. Otros aspectos de su carácter son la fuerza, la velocidad, además de su belleza y paso alegre.

Utilidad

El caballo criollo colombiano está plenamente incorporado a actividades ecuestres, equitación y el rodeo. Las actividades en las que se luce el caballo criollo son las cabalgatas en ferias y festivales. La docilidad y mansedumbre permite que los niños, adolescentes, jóvenes y adultos no experimentados en asuntos de caballos puedan montarlos con seguridad. Esto se ha convertido en una modalidad turística que mueve miles de personas a lo largo y ancho de Colombia.

Otro aspecto novedoso en el que entra el caballo criollo es en el marco de la salud humana, esto en cuanto que forma parte de programas de equinoterapia. Al respecto, para atender deficiencias físicas o emocionales se ha incorporado la equinoterapia o también llamada hipoterapia la cual hace uso del caballo criollo como un mecanismo para atender distintas afecciones humanas. Ya es sabido que cuando se produce la interacción hombre-animal ocurren procesos de renovación celular al interior de las personas. Dicha interacción actúa a nivel del cuerpo, la mente, las emociones y el intelecto.

Cuando se observa detenidamente el paso de un caballo, uno puede asociarlo al andar humano. Al entrar en contacto con los caballos las personas van dando pasos hacia la transformación de muchos estados emocionales lo que repercute profunda y favorablemente en la condición humana. La interacción puede tener varias facetas que van desde el simple tocar al animal pasando por la monta, la conducción y hasta actividades gimnastas.

El caballo criollo colombiano ha sido de gran ayuda en el tratamiento de lesiones corporales a causa de algún accidente, problemas de cognición, autismo, afecciones emocionales, retraso en el aprendizaje, entre otros muchos problemas. Y al montar un ejemplar de este caballo, se produce el desarrollo del tono muscular y una mejora de la postura.

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